Qué hace diferente a un verdadero plan de running
La mayoría de los planes de running son solo una lista de kilómetros. Los buenos planes son un sistema. Un sistema real tiene una fase de base que reconstruye tu motor aeróbico, una fase de desarrollo que te prepara para las exigencias de tu carrera objetivo y una fase de pico y descarga que permite que el trabajo aparezca el día de la carrera sin dejarte vacío.
En el running, la condición física puede mejorar más rápido que las estructuras que tienen que sostenerla. Gemelos, tendón de Aquiles, rodillas, caderas, pies y tibias se adaptan a ritmos distintos. Por eso un plan de running no puede mirar solo el volumen o el ritmo. Tiene que leer la relación entre riesgo de lesión y mejora física, tu respuesta reciente al entrenamiento y la semana que realmente estás viviendo. Los planes que funcionan durante toda una temporada respetan tres reglas: los días suaves son realmente suaves, los días duros tienen un propósito claro y las tiradas largas crecen a un ritmo que tu cuerpo puede asimilar.